ALERTA – Plaguicidas al lado de las escuelas y las viviendas

La resolución N° 246-MAGP-18 del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires posibilita la aplicación de plaguicidas al lado de las escuelas y las viviendas

La problemática derivada del uso de plaguicidas tanto en las áreas rurales como urbanas incluye la exposición de las personas a estos tóxicos y desde allí el desarrollo de enfermedades agudas y crónicas, aquellas que tardan años en aparecer. Es el caso de las enfermedades epigenéticas las cuales pueden aparecer en los nietos de las personas alcanzadas por los plaguicidas. Este es el grave problema, todos estamos expuestos, aun los que vivimos en las ciudades dado que los tóxicos se usan en el hogar, se aplican en plazas y parques, se aplican sobre los alimentos, y en las campañas sanitarias, por ejemplo, contra el mosquito transmisor del dengue, y además los síntomas aparecen muy tarde, cuando muchas veces la enfermedad en irreversible

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Es por todo ello que sean puesto regulaciones, que muchas veces no se cumplen, entre las que se encuentran restricciones a las zonas donde se pueden aplicar plaguicidas, en ese sentido se han sancionado mas de 240 ordenanzas municipales en todo el país que restringen la utilización de agrotóxicos en las proximidades de la zona de residencia de las comunidades, de las escuelas y de sitios considerados como vulnerables, como los cursos de agua.

Dada esta realidad es que causó mucho malestar la resolución N° 246-MAGP-18, publicada en el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires el lunes 17 de diciembre de 2018, la cual habilita la aplicación de plaguicidas en “lotes contiguos al área urbana, zona residencial extraurbana, área de población dispersa, márgenes de cursos o cuerpos de agua, zonas de bombeo, establecimientos educativos, áreas de esparcimiento y reservas naturales que comprenderán la zona de amortiguamiento”. Con Esta resolución pretende invisibilizar las luchas, y logros, de aquellas comunidades que han logrado la sanción de ordenanzas que limitan o restringen la aplicación de plaguicidas en áreas cercanas a las residencias, establecimientos educativos y otras áreas sensibles.

A su vez la norma relativiza la potencialidad intrínseca de producir daño en lasa salud de los plaguicidas, basada en sus características físico – químicas y su interacción con las condiciones ambientales, centrando la reducción del riesgo en la formulación y aplicación de buenas prácticas agrícolas (BPA). Si bien es cierto que las BPA pueden reducir la exposición de quien aplica los plaguicidas, no es menos cierto que toda vez que el plaguicida sale del equipo de aplicación perdemos la posibilidad de su control pudiendo el tóxico alcanzar a comunidades muy alejadas de donde fue aplicado. Además, las BPA no determinan una reducción en el uso de plaguicidas, insistiéndose en prácticas que han demostrado su ineficiencia en el manejo de insectos y hierbas silvestres, el incremento en las cantidades utilizadas de plaguicidas es un indicador de ello.

En referencia a las aplicaciones cercanas a los establecimientos educativos cabe reflexionar que más allá de la hora en que se realice, aún fuera del horario de clases, trazas del producto pueden depositarse en el patio, juegos infantiles, huertas escolares, incluso contaminar las napas de agua incrementando la posibilidad de exposición a los plaguicidas y con ello de padecer enfermedades. Además, se debe tener en cuenta que se puede producir la aplicación de los plaguicidas, fuera del horario de clase, pero mientras que alumnos, docentes y padres se dirigen hacia la escuela exponiéndolos a estos tóxicos

Cabe también reflexionar la ausencia de control durante las fases de adquisición, transporte y aplicación de plaguicidas, ausencia de control que es parte de una decisión política como lo es no asignar fondos suficientes, y las sanciones adecuadas, para que dicha supervisión se realice en las mejores condiciones posibles

Ante esta situación desde las comunidades debemos encarar acciones con la finalidad de lograr la derogación de esta reglamentación por considerarla un retroceso en el reconocimiento de que los plaguicidas causan daño en la salud, a nivel agudo y crónico, y por ende son un escollo para la conculcación de los Derechos Humanos de tipo ambiental. Debemos informarnos, compartir la información y encarar acciones de sensibilización y de acción política con las autoridades locales y provinciales

A su vez debemos reclamar y fomentar la instauración de políticas educativas, agrarias, alimentarias, arancelarias, fiscales y tecnológicas que posibiliten el establecimiento de unidades productivas agroecológicos. Entendemos a la agroecología como   como un modo de integrar vínculos permanentes con la naturaleza – también el interior del ser humano – se presenta como un paradigma para obtener beneficios económicos sustentables, así como para restablecer ciclos, flujos y relaciones naturales. La producción agroecológica se expande en toda la Argentina tanto en cantidad de hectáreas bajo cultivo como en diversidad productiva y en mercados de destino. Desde la agroecología busca establecer agroecosistemas cerrados disminuyendo el requerimiento de insumos externos al predio, persiguiendo el objetivo ecológico de enriquecer los componentes y relaciones en el ecosistema. La propuesta agroecológica busca conceptualizar, diagramar y llevar a la práctica agroecosistemas, es decir sistemas productivos en el cual la totalidad y las relaciones entre cada una de las partes es más importante que cada una de ellas en sí mismas. Desde el punto de vista ecológico se aprovechan los flujos internos de energía, se generan externalidades positivas – los servicios ambientales- y no se utilizan insumos contaminantes.  Para algunos productores agroecológicos, la comercialización es la etapa en la cual se presentan mayores dificultades, ya que no siempre existen canales adecuados y de acceso fluido, se cuenta con los vehículos o es posible producir según la cantidad, la calidad y con diversidad requerida por los consumidores. Por lo general existen dos tipos de canales de comercialización: los canales cortos, que son aquellos en los que los productores tienen contacto directo con los consumidores, y los canales largos, donde los productos son vendidos a un intermediario, quien es el encargado de llevarlos hasta el consumidor. Una tarea que nos queda, si queremos ser consumidores consientes, es conocer a los productores agroecológicos de nuestro distrito, acercarnos y generar vínculos que vayan más allá de las transacciones comerciales, creando vínculos solidos en los cuales se recreen condiciones equitativas, evitando la intermediación y alcanzando precios retributivos y justos para ambos.

javier souza

Javier Souza Casadinho

Coordinador regional Red de Acción en plaguicidas y sus alternativas de América Latina

Anuncios

One Comment to “ALERTA – Plaguicidas al lado de las escuelas y las viviendas”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: